Pequeños destellos de alegría,
mezclados en volcanes desfigurados de dudas,
forman una mente confundida por la vida,
llena de ganas de amar y ser correspondida.
Y que junta energias del azar,
abraza la tristeza del dia a dia sin envidia,
todo el tiempo como una alegoría,
pasa la vida y pasa la vida.
Junto a sus hijos lleva la vida,
y un padre que brilla por su ausencia,
de aqui o de alla sin alevosía,
dependiendo de si misma para que el mundo no se le caiga encima.
Amalia le dicen sus padres y amigas,
pero no conocen su verdad,
que aquella Amalia que ellos conocen,
es una tremenda superchica.
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